A pesar de sus tics (o gracias a ellos) y a muchísimas otras características absolutamente diferenciadoras, Spike Lee (Atlanta, 1957) se convirtió desde la segunda mitad de los ochenta y sobretodo en los años noventa en uno de los directores más conocidos, controvertidos y válidos del mundo. Su capacidad para denunciar las injusticias (entre las que sobrevuela el racismo por encima de muchas otras) de Estados Unidos y hacerlo sin pelos en la lengua y bajo muchísimos prismas diferentes lo han convertido en un tipo tan amado como odiado dentro y fuera de Hollywood.

 

Bien es cierto que Lee ha sido históricamente tachado de racista, cosa que si analizamos sus películas desde un punto de vista objetivo descubrimos que es una conclusión bastante irreal, injusta y superficial. Spike Lee ha denunciado las fechorías y el abuso del hombre blanco desde su ópera prima en 1986, pero también ha sido completamente crítico con la pasividad del hombre negro, su costumbrismo y comodidades y una larguísima lista que sigue y sigue. De ese modo, podemos decir que los filmes de Lee suelen ser cine con amplísimo mensaje explícito e implícito y esa obsesión se extiende también a la mayoría de sus maravillosos documentales e incluso a las dos versiones de ‘They Don’t Care About Us’ (la de la cárcel y la de las favelas de Brasil) que hizo para su amigo Michael Jackson.

 

Si hemos de hacer una filmografía destacada de la extensa e interesantísima filmografía de Spike Lee sin duda empezaríamos por ‘Haz lo que debas’. Rodada en 1989 y con las actuaciones de Danny Aiello, Ossie Davis, Giancarlo Esposito, Bill Nunn, John Turturro, Samuel L. Jackson, Rosie Pérez, Martin Lawrence y el propio Lee (ahí es nada), la película nos narra como en el pequeño ecosistema de unas pocas calles de un caluroso verano de Brooklyn cualquier excusa es buena para que todo estalle y salte por los aires.

 

Y ahí está uno de los muchísimos aciertos de la película. Un jovencísimo Lee supo explicar una realidad social que se daba en todo en país en que la frustración, la pobreza, las limitaciones y la falta de esperanza en el futuro hacen que cualquier excusa sea válida para la violencia, los motines y cualquier vía de escape para toda esa tristeza acumulada desde el nacimiento.

 

Y tal como luego veríamos y aceptaríamos, aquí apreciamos ya todos esos tics en la dirección de los que hablábamos al principio y que acabarían siendo marca de la casa. Cámaras grúa, travellings, discursos insertados, mensajes subliminales, crítica para todos y todas, la obsesión (pagada) por las Air Jordans, las bandas sonoras de rap de Nueva York y unas caras conocidas que comenzarían a ser constantes en su filmografía.

 

‘Haz lo que debas’ es una pequeña obra maestra por muchísimas razones, pero sobre todo por ser capaz de comprimir la pesadumbre y la aflicción de todo un pueblo llevado en barco de esclavos para construir todo un país y luego abandonado casi a su suerte. También por ser algo así como el buque insignia de un realizador sobresaliente. ‘Haz lo que debas’ no es la mejor película del director de Atlanta afincado en Brooklyn, pero si es la más definitoria de una serie de características que veríamos como habituales después y una magnífica obra con la que empezar a adentrarnos en su cine.

 

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Si eres seguidor de Lee te habrás dado cuenta que uno vuelve a esta cinta de vez en cuando, ya que bajo su aparente simplicidad explosiva esconde mucho más, y si no conoces el filme nunca es un mal momento para adentrarte  en el caluroso Brooklyn y sus gentes de mano del que fuera llamado «Woody Allen negro».