Herbert Bauer, conocido por su seudónimo “Béla Balázs”, nació en Szeged, Hungría, el 4 de agosto de 1884. Hijo de padres alemanes judíos, tuvo que mudarse varias veces por temas políticos que involucraban a su padre. Balázs estudió en el famoso Eötvös Collegium, donde tuvo como compañeros, entre otros, a Zoltán Kodály (compositor) y Béla Bartók (compositor, pianista e investigador de música folclórica). Más tarde continuó sus estudios en Berlín y en París.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Balázs se ofreció como voluntario para el ejército húngaro y sirvió en el frente, antes de enfermarse gravemente. En diciembre de 1915 Balázs se unió al Círculo Dominical de Budapest, dirigido por el filósofo y teórico literario György Lukács (1885-1971), a quien Balázs conocía desde 1904. Después de la IGM, Hungría fue durante 133 días una república comunista bajo el mandato de Béla Kun, pero su gobierno terminó con la intervención de Rumania y Checoslovaquia. Balázs se vio obligado a exiliarse con su esposa, Anna Schlamadinger. Se instaló en 1919 en Viena, donde trabajó en la revista Der tag. En 1926 Balázs fue a Berlín, donde participó en diversas actividades y conoció a Bertolt Brecht, Leni Riefenstahl… Cuando los nazis llegaron al poder, Balázs se fue de Viena a la Unión Soviética, donde enseñó estética cinematográfica en el Instituto Estatal de Cine de Moscú de 1933 a 1945. Durante la Segunda Guerra Mundial Balázs estuvo en Alma Ata y al finalizar, ya que los comunistas obtuvieron el control del gobierno en Hungría, Balázs regresó a su país natal, donde ayudó a reconstruir su industria cinematográfica. Balázs enseñó en la Academia de Artes Teatrales y Cinematográficas y continuó escribiendo guiones. Hasta que, en 1949, murió en Budapest.

En cuanto a su aportación a la teoría cinematográfica, destacan los libros “El hombre visible” (1924, su primer libro sobre cine) y “El arte del cine” (1945). Ya que estas obras son difíciles de encontrar, este artículo se basará, principalmente, en el libro “Las principales teorias cinematográficas” de J. Dudley Andrew y en el texto de Santiago Martín López Delacruz “El cine y su condición de artisticidad: un acercamiento a la teoría fílmica de Béla Balázs” (que también se basa, en parte, en el libro de Andrew).

En su extensa obra, Béla, aborda principalmente tres ámbitos de estudio: el tema sobre la condición de artisticidad del fenómeno cinematográfico, la búsqueda de un lenguaje específico del cine y el impacto que supuso el cine en la sociedad occidental del siglo XX.

En cuanto al primer tema de estudio, Balázs, analizó la relación entre el cine y otros medios artísticos; sobre todo, el teatro. El teórico húngaro analizó con profundidad ambas formas de arte, llegando a la conclusión de que el cine, en sus inicios, era similar al teatro ya que cumplía sus tres principios formales principales: que el espectador ve la escena representada como un todo en el espacio, siempre desde una distancia fija inmutable, y cuyo ángulo de visión y perspectiva de las escenas nunca se modifica. Aún así, pocos años después, aparecerá lo que denominó Balázs como “lenguaje-forma”. Según él, este fenómeno es lo que elevó al cine al estatus de arte. En el capítulo “La función creadora de la cámara” del libro “Teoría del cine”, Balázs expone que, dentro de ese lenguaje-forma, destacan el encuadre y la angulación, que, según él, son los que dan forma a los objetos en pantalla. Es decir, si grabas dos objetos desde distinta angulación y desde diversas formas de encuadre, son completamente distintos entre sí, dando lugar a distintos procesos de significación. Por ello, en el encuadre, Balázs encuentra un principio fundamental: el cine no reproduce las imágenes, sino que las produce genuinamente. Destaca por encima de todo, la importancia que le da el escritor húngaro al primer plano (close-up), ya que, en palabras de Balázs, es un recurso que contempla las cosas ocultas, a la vez que devela sutil y delicadamente las cosas mínimas de la vida.

Otro de los temas recurrentes entre los formalistas es la cuestión de la materia prima. En el caso de Béla, la materia prima del cine no es la realidad misma, sino el tema fílmico, que se presenta ante la experiencia de uno en el mundo y se ofrece para ser transformado en cine. Según él, y aquí se notan los aportes que hicieron algunos marxistas en el ámbito de la estética, el arte nunca atrapa a la realidad misma porque el arte siempre aporta a este mundo sus propios moldes y sentidos humanos.

También es reseñable la disputa ideológica que tuvo con Eisenstein acerca del montaje. Con estas palabras definía Balázs el proceso de montaje:

≪Las tomas son reunidas por el montador en un orden predeterminado, en forma tal que produzcan, por la misma secuencia de tomas, un cierto efecto deliberado, igual que el mecánico reúne las partes de una máquina para convertir esas partes desarticuladas en una máquina que produzca energía y trabajo

Eisenstein, tenia una visión mucho menos mecanicista que el húngaro. Este choque de ideas llegó a su máxima expresión cuando el teórico soviético empezó a teorizar sobre el montaje intelectual.

Otro de los aspectos destacables de la teoría de Balázs, es su posición sobre las adaptaciones cinematográficas (sí, hace 100 años también se discutía sobre esto). Según el escritor húngaro, ≪incurrir en la extrapolación de obras literarias de renombre a un nuevo lenguaje implica asumir el riesgo de la carencia de especificidad del medio, provocando la clásica crítica de que la obra literaria termina siendo mejor que su adaptación cinematográfica ≫[1] . Es decir, Balázs creía que la grandeza de una obra de arte provenía de que el tema de esa obra se adaptaba con gran eficacia al lenguaje del ámbito artístico de dicha obra. Cómo dice Dudley Andrew en su libro ≪Los temas apropiados eran aquellos que podían ser transformados más completa y reveladoramente por las diversas técnicas del cine≫. Siguiendo esta lógica, él afirmaba que la materia temática del cine producía técnicas cinemáticas y a su vez era producida por ellas.

 

 


[1] “El cine y su condición de artisticidad: un acercamiento a la teoría fílmica de Béla Balázs” – Santiago Martín López Delacruz (2019)