Cegado por la luz: celebrando la juventud a través de Bruce Springsteen

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Volvemos a los años 80, cosa que la directora, Gurinder Chadha, nos deja bien claro ya desde los títulos de crédito: hombreras, pelo cardado, música de New romantics, sintetizadores…

Y volvemos con una banda sonora como “Leif motiv” de una película (de una novela, más exactamente). Y es que está visto que los “musicales” (más o menos) están de moda, y Cegado por la luz es una muestra de ello.

Javed, un joven de origen paquistaní, intenta sobrevivir con su familia en un aburrido distrito de Bedfordshire, con Londres como meta espiritual para escapar de allí. Como cualquier adolescente, Javed quiere más de lo que su padre, de una educación autoritaria y excesivamente patriarcal, le puede ofrecer.

Cegado por la luz

Toda su vida cambia cuando Roops, otro joven sij de su instituto, le presta dos cintas de cassette de Bruce Springsteen, cantante que todos le dicen que está pasado de moda y que qué puede tener un norteamericano que canta “Born in the USA” para él porque, como todos los que no le han escuchado, no han entendido este supuesto canto a EE.UU. (como le pasara a Reagan en esa época). Javed comienza a escuchar a Bruce y su mente estalla.

Las tribulaciones de un adolescente inglés-paquistaní cegado por la luz de Springsteen

 

Basada en la novela del periodista inglés Sarfraz Manzoor, hijo de inmigrantes paquistaníes en Inglaterra, y que idolatra a Springsteen (tanto como para haberlo visto 150 veces en concierto), “Cegado por la luz” (Blinded By the Light) nace de esta pasión por el cantante y, sobre todo, por las letras de sus canciones.

Es una historia agridulce que esconde, bajo la cegadora luz del título, una feroz crítica al ambiente social, político y económico de la Inglaterra de Thatcher.

“Cegado por la luz” es, como decía, mucho más que un canto de amor a Springsteen. La directora de origen africano, Gurinder Chadha, nos muestra el conservadurismo inglés de la época, el apoyo más o menos velado al nacionalismo blanco dando lugar a enfrentamientos raciales, la recesión económica y, por otro lado, la división generacional entre padres e hijos, aquí mucho más marcada por el carácter conservador del padre de Javed.

Pero como ya demostró en “Quiero ser como Beckham”, Chadha sabe cómo mostrarnos esta dura realidad envuelta en una accesible y agradable comedia, apta para todos los públicos.

En cuanto a la interpretación, Javed (Viveik Kalra) lleva absolutamente todo el peso de la trama y lo hace realmente bien: con él pasamos por todos los estados emocionales de un adolescente: el descubrimiento (cegador) de un nuevo universo, con el que conecta íntimamente; el primer amor; el valor de la amistad; la mayoría de edad, en el sentido de madurez intelectual, al enfrentarse a su padre, al mundo y, sobre todo, a él mismo, desengañándose de ciertas creencias que tenía.

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Cegado por la luz

El resto de los personajes, aunque en general están bien, son meros conductos para mostrarnos las emociones y la evolución del protagonista. Una lástima porque hay algunas historias que merecía la pena extender.

Pero ¿esto es un musical o no?

La música es parte fundamental de esta obra, Javed encuentra su voz a través de las letras de Bruce Springsteen. De una forma muy visual, algunos fragmentos de sus canciones aparecen junto a su cabeza “bombardeándole”, haciendo estallar su pequeño universo. Javed cambiará su forma de ver el mundo, su forma de peinarse, de vestir y la decoración de su habitación, que llenará de pósteres de Bruce. Todo esto no es más que una visualización de la desgarradora evolución del personaje protagonista.

El guión (y supongo que la novela) ejerce de juez, jurado y verdugo de otros géneros musicales de la obra, ridiculizándola en ocasiones, sobre todo al enfrentarla a los “proletarias” letras de Springsteen. Sin embargo, esta ridiculización no deja de ser otro de los temas tratados en la obra: el juicio que hacemos de todo lo que no nos gusta o no entendemos

“Cegado por la luz” juega a convertirse en algún momento en un musical al uso (la escena con Thunder Road), pero está mucho más cercano a “Bohemian Rhapsody” que a “Rocketman”, con algunos agradables toques de Bollywood. Pero a pesar de la extensión de la música, desde la mente de Javed hasta lo que le rodea (el instituto, el mercado, etc.), no deja de ser un paseo vital del protagonista con la música como hilo principal, como fuera la película sobre Queen.

Cegado por la luz

Conclusión

Es una película optimista, a pesar del ambiente opresor de la Inglaterra de esos años, una película un tanto inocente que termina con una magistral (aunque algo maniquea) clase de madurez, de no dejarse cegar y de seguir luchando por lo que quieres ser.

Javed es ese adolescente que todos hemos sido. Como él todos hemos quedado cegados en algún momento por un tipo de música, por un tipo de cine, de literatura, etc. que nos ha hecho vivir experiencias inolvidables pero que, a la vez, no nos ha dejado ver el resto del conjunto. La madurez implica, entre otras cosas, ser más tolerante con lo que no es de nuestro agrado.

Cegado por la luz

En resumen, “Cegado por la luz” es una obra entretenida, divertida y que nos hace reflexionar, con varias lecturas tanto para los adolescentes (que se sentirán muy identificados) como para los padres (que también se sentirán identificados). Si además, como al que esto escribe, os encanta la música de Bruce Springsteen, pues sin duda pasaréis un buen par de horas en el cine, con buena música y una factura fílmica más que aceptable. No os cambiará la vida (como a Javed), pero disfrutareis del cine.